- El encuentro reunió a líderes del ecosistema científico y tecnológico para reflexionar sobre los desafíos de la vinculación entre academia, industria y sector público.
- La jornada puso énfasis en la colaboración multidisciplinaria y en el potencial de la minería para generar conocimiento, tecnología y desarrollo con impacto nacional.
Con la mirada puesta en el futuro de la innovación y el desarrollo tecnológico del país, la Fundación para la Transferencia Tecnológica UNTEC conmemoró su 36° aniversario con un encuentro orientado a analizar los desafíos estructurales que enfrenta el ecosistema de transferencia de conocimiento en Chile. La actividad reafirmó el rol histórico de la institución como articuladora entre la academia, la industria y el sector público para responder a necesidades sociales y productivas.
Desde su creación, UNTEC se ha posicionado como un puente entre el conocimiento generado en las universidades y su aplicación práctica, promoviendo soluciones tecnológicas capaces de enfrentar problemáticas complejas. Este aniversario no solo permitió reconocer el camino recorrido, sino también proyectar, de manera colaborativa, las prioridades que marcarán los próximos años.
En ese contexto se desarrolló el encuentro “Prospectiva Minera: Antofagasta como Laboratorio de Futuro”, el jueves 15 de enero, siendo una instancia que propuso una mirada estratégica sobre el porvenir de la minería y destacó el papel de la Región de Antofagasta como un espacio clave para la innovación, la articulación público privada y el desarrollo tecnológico.
El decano de la Facultad de Ciencias Fisica y Matematica, Francisco Martínez, enfatizó la necesidad de transformar la manera en que las universidades se relacionan con la sociedad. “La mirada de la universidad tiene que cambiar. Tiene que evolucionar hacia algo que ya estamos experimentando, pero con una visión más consolidada, más clara y más transversal. Tiene que mirar lo que está pasando en el medio, en la sociedad, para captar esas necesidades y poder conectarse con ellas”, afirmó.
A su juicio, el desafío consiste en pasar de un modelo centrado únicamente en la generación de conocimiento a uno que dialogue activamente con el entorno. “Hasta ahora lo que hemos hecho es el proceso inverso, de crear conocimiento, nuevas ideas y tratar de convencerles que son buenas ideas. Eso lo podemos seguir haciendo, pero no logra conectarse con efectividad en la sociedad”, sostuvo.
Martínez también subrayó el valor de la multidisciplina para abordar problemas complejos. “La disciplina es súper importante, pero si no hay multidisciplina muchas veces llegamos a una parte y no logramos resolver el problema en su conjunto”, explicó, agregando que esta cultura debe instalarse con mayor fuerza para avanzar hacia una universidad moderna y acorde a los tiempos.
La colaboración fue uno de los conceptos más reiterados durante el encuentro. Santiago Prat, gerente general del Centro de Astronomía y Tecnologías Afines (CATA), valoró el espacio de diálogo generado por la conmemoración. “La experiencia nos pareció súper buena, ya partiendo de la base de tener la oportunidad de reflexionar un poco, con un poquito más de calma, sobre los desafíos que tenemos en temas de innovación y transferencia tecnológica”, señaló.
Uno de los ejes centrales fue la relación con la industria minera. “Es importante relevar esos temas desde una mirada también colaborativa”, afirmó Prat, quien además destacó el trabajo del CATA en sensorización junto a empresas del sector. “Estamos trabajando con minería de cobre, minería de yodo y también con pequeña y mediana minería subterránea”, precisó.
Para Marcela Munizaga, presidenta del directorio de UNTEC y vicedecana de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile, la institución cumple un papel estratégico dentro del ecosistema. “UNTEC tiene un rol muy importante en vincular la investigación y lo científico y el desarrollo que se hace en la universidad con la industria”, indicó.
Munizaga advirtió que aún persiste una brecha entre ambos mundos. “Hay una diferencia en los ritmos y la manera de trabajar que tiene la universidad por un lado y la industria por otro, y UNTEC nos permite hacer ese puente para que esa relación sea más fluida y se logre realmente la transferencia y avanzar en desarrollo tecnológico”, explicó. Desde su perspectiva, el potencial es amplio precisamente porque la vinculación todavía es incipiente. “Hoy esos mundos están poco vinculados, y justamente UNTEC viene a cubrir un espacio muy necesario”, añadió.
Rodrigo Cortés, director ejecutivo del Advanced Mining Technology Center (AMTC), planteó que el país enfrenta un escenario propicio para impulsar soluciones tecnológicas con identidad local. “Yo creo que estamos en un terreno fértil, porque estamos en una economía cada vez más crítica. Eso requiere el uso de conocimientos que tenemos y que es maravilloso, porque ya están en la tierra”, afirmó.
El ejecutivo destacó además la importancia de la cercanía territorial para acelerar la innovación. “Cuando uno está cerca, es más fácil llegar, revisar lo que se hizo y construir nuevas soluciones. Eso es innovación, porque siempre hay que aprender”, explicó.
En este marco, sostuvo que la minería pública debe ampliar su alcance. “No solo va a producir minerales o datos públicos, también va a producir conocimiento y tecnología que puede ser exportada”, señaló.
La conmemoración del 36° aniversario de UNTEC dejó en evidencia que la transferencia tecnológica se consolida como un eje indispensable para el desarrollo del país. Con una agenda marcada por la colaboración, la multidisciplina y la conexión efectiva con las necesidades del entorno, la fundación proyecta su trabajo hacia nuevos desafíos donde la innovación se vuelve una herramienta clave para construir futuro.
